Durante la ProWein nos sucedió a JM y a mí algo realmente curioso. Nuestro centro de operaciones se situaba en el stand de Soraya así que el último día, cuando Soraya ya se había marchado, se acercó un japonés preguntando por los vinos de Soraya.
Ya no teníamos ni vasos así que JM se acercó a unos tíos a pedirles unos vasos mientras, yo me encargaba de que el japonés no se cargara todas las botellas del stand xq iba bastante contento el hombre (vaya reflejos que tengo!!).
Le explicamos como pudimos que nosotros no representábamos a la bodega, q nuestra labor era en alemania y le dimos a probar los vinos. Al hombrecillo le encantó el Chardoney y nos pidió si podía hacerle una foto. Nosotros nos apartamos (no sin antes desconfiar por eso de que los asiáticos lo copian todo) pero para nuestra sorpresa, el japonés nos pidió que posáramos también para más tarde enviárselo a Soraya.
Creímos que la historia terminaría ahí pero, el japo llamó ayer a Soraya para pedirle muestras xq le había encantado el vino!!!!. Estamos a la espera de la foto para poder colgarla aquí, por el momento os dejo su tarjeta de visita como muestra de la veracidad de esta historia. Y, evidentemente, si la historia llega a buen puerto ya le hemos dicho a Soraya que queremos un puesto en su empresa ;).
